El Consulado General de Portugal en Sevilla acogió ayer una conferencia que puso en valor la historia y el excepcional patrimonio de la Real Venta Antequera, un espacio emblemático ligado a la Exposición Iberoamericana de 1929. La cita, organizada por la Asociación Cultural Centenario Bellavista y la Asociación Pisano, completó su aforo, reflejando el interés por la conservación del legado histórico y artístico de la ciudad.
Durante la charla, se destacó la relevancia de la Real Venta Antequera como pabellón vivo en el esquema de la Exposición, así como su papel como punto de encuentro y restauración de alto nivel en la antigua Carretera de Cádiz. Especial atención recibió su colección de cerámica, considerada una auténtica joya de la artesanía sevillana de principios del siglo XX.
Tras la introducción de Claudia Boesch, Cónsul General de Portugal en Sevilla, el acto contó con la ponencia de Joaquín Nieto, historiador local y presidente de la Asociación Cultural Centenario Bellavista, quien además de multitud de anécdotas, relató la historia de las dos ventas, la original, ubicada en Tabladilla, y la de Bellavista, cuyos inicios coinciden con la fundación del barrio por parte de Francisco Morillas.
Por su parte, Martín Carlos Palomo, secretario de la Asociación Niculoso Pisano, mostró la importante colección cerámica de la Real Venta Antequera, «que va mucho más allá de los anuncios de bodegas». De esta forma, descubrió a los asistentes toda una serie de verdaderas obras de arte cerámicas cuya restauración y conservación se debe a los actuales dueños de la Venta.
Esta iniciativa se enmarca en la celebración del centenario del barrio de Bellavista y reivindica los orígenes del barrio como zona de recreo vinculada a la expansión urbana hacia el sur, con motivo de la Exposición Iberoamericana.


