19/02/26. La Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSA) de la Universidad de Sevilla ha acogido una sesión de análisis profundo sobre el desarrollo urbano de Bellavista.
Celebrada en la tarde de ayer, la jornada ha contado con la participación de Joaquín Nieto, presidente de la Asociación Cultural Centenario de Bellavista, quien regresó a las aulas del campus de Reina Mercedes 50 años después de haber sido alumno del centro en el curso 1976-77.
Invitado por la profesora Marta Donadei, Nieto presentó la conferencia titulada «Historia del desarrollo urbano de Bellavista (1859-2026)», un recorrido técnico e histórico que desgranó las claves de la formación de este barrio sevillano.
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De izquierda a derecha: Esteban de Manuel Jerez, profesor de ETSA Sevilla; Mariana Enet, arquitecta argentina especializada en autoconstrucción social; Marta Donadei profesora de ETSA Sevilla y Joaquín Nieto conferenciante.
Un análisis desde la planificación y la lucha vecinal
El estudio presentado por Nieto no se limitó a la cronología de los hechos, sino que profundizó en los hitos geográficos y urbanísticos que han condicionado la fisonomía del barrio. La exposición se dividió en cuatro bloques fundamentales:
- Transformación Comercial: El desplazamiento del eje de negocios entre 1950 y 1970.
- La Avenida de Jerez: Un estudio detallado de su evolución desde 1925 hasta la proyección de 2026.
- Evolución Vial: El paso de la antigua «vereda de carne» a su actual configuración como autovía y avenida-bulevar.
- Suelo Dotacional: El papel de la Diputación como entidad cedente de terrenos para equipamientos deportivos, educativos y hospitalarios.
El barrio como proyecto colectivo
Apoyado en una valiosa colección de fotos históricas y planos, el presidente de la Asociación Cultural Centenario destacó un factor clave en la fisonomía de Bellavista: la intervención vecinal. Según Nieto, la movilización ciudadana ha sido el motor decisivo para transformar un barrio de autoconstrucción en un entorno con alta calidad de vida.
Esta sesión en la ETSA marca un paso importante en la puesta en valor del urbanismo local, subrayando cómo la historia de un barrio es, en última instancia, la historia de sus comunicaciones y de la voluntad de sus habitantes.