Centenario Bellavista

Campo de trabajos forzados de Los Merinales

En la foto trabajos de excavación a pico y pala.

Esta primera etapa fue especialmente dura. Primero por la proximidad de la guerra, en la que el dogma franquista y la limpieza ideológica eran terribles y se imponían a sangre y fuego. Y segundo, porque todo el trabajo se hacía a mano. No existían elementos mecánicos de extracción y excavación.

Toda la fuerza era humana. Hasta las carretillas que sacaban la tierra por raíles eran arrastradas por personas la mayoría de las veces, dado que había carencia de animales de tiro.

Este fue uno de los últimos campos clausurados 1962. Y de los primeros abiertos con transferencias desde «La Corchuela», que abrió en 1940.

Una realidad que puso a Bellavista en la frontera de la represión de posguerra y en la visión directa de estos republicanos que sufrieron un castigo de grandes proporciones.

El impacto en los vecinos fue de gran calado.

Vecinos que habían visto arder su Ateneo y desaparecer a los líderes sociales en 1936. Bellavista no fue ajena a esta barbarie. Nuestros primeros vecinos también vivieron la cárcel y el disparo sin juicio. Una sinrazón que esperamos nunca vuelva.

J. Nieto Centenario de Bellavista 1925-2025.

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