Centenario Bellavista

De los viñedos perdidos al sueño argentino: la historia transatlántica que dio nombre a Bellavista

Adrián Bizcocho ofrece una charla-coloquio sobre los flujos migratorios entre Andalucía y América, conectando la gran emigración andaluza del siglo XIX con los orígenes mismos del barrio.

La Biblioteca Luis Cernuda de Bellavista se llenó ayer para acoger la charla-conferencia “Sevillanos de ida y vuelta: indianos sevillanos”. Impartida por el antropólogo Adrián Bizcocho Olarte dentro del programa conmemorativo del Centenario de Bellavista, la charla abordó un tema histórico poco estudiado hasta ahora: la influencia del indianismo en la cultura y economía andaluza, conectando la gran emigración andaluza del siglo XIX con los orígenes mismos del barrio.

Bizcocho explicó cómo la crisis provocada por la filoxera, la plaga que arrasó los viñedos andaluces a partir de 1878, fue uno de los detonantes del éxodo masivo de jornaleros y pequeños agricultores hacia América. La pérdida de los medios de vida en el campo y la imposibilidad de replantar los viñedos con cepas resistentes llevaron a miles de familias a buscar fortuna al otro lado del Atlántico.

En este contexto surgieron los llamados “pasajes subsidiados”, una iniciativa del gobierno argentino que, a finales del siglo XIX, ofreció billetes subvencionados para atraer mano de obra agrícola. Miles de andaluces -muchos de ellos malagueños, gaditanos y sevillanos- embarcaron en paquebotes rumbo a Buenos Aires con la esperanza de una vida mejor, impulsados también por agentes y comisionistas que recorrían los pueblos prometiendo prosperidad. “Detrás de cada emigrante había una historia de pérdida, pero también de ambición y resistencia”, destacó Bizcocho.

Entre los que “regresaron con fortuna”, Bizcocho subrayó la figura de Francisco Morillas y Morillas, natural de Morón de la Frontera. Morillas emigró a la ciudad argentina de Buenos Aires, donde prosperó con una pequeña droguería y conoció la localidad de Bellavista. Al volver a Sevilla en 1925, compró terrenos en el sur del término municipal de Dos Hermanas, que posteriormente urbanizó y bautizó como “Bellavista” en recuerdo de aquel lugar americano. Así nació la barriada que hoy celebra su centenario.

Durante la charla, Bizcocho subrayó que el nacimiento de Bellavista simboliza la unión entre dos orillas: “Es el fruto de un ciclo histórico que comenzó con la ruina de los viñedos por la filoxera, continuó con la emigración y culminó con el retorno de quienes trajeron consigo capital, experiencia y una nueva visión del progreso”.

Esta charla- conferencia forma parte de la programación cultural organizada por el Área de Antropología de la Asociación Cultural Centenario de Bellavista y supone la primera de varias más que se ofrecerán los siguientes meses.

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