La Asociación Cultural Centenario Bellavista continúa su periplo educativo por los centros del barrio, recalando esta vez en el centro de adultos para fomentar el intercambio de experiencias entre generaciones.
18/02/26. El pasado 17 de febrero, la historia de Bellavista sumó un nuevo capítulo en su recorrido por las aulas. La Asociación Cultural Centenario Bellavista hizo entrega de su emblemática «Línea del Tiempo» al CEPER Manuel Prada Rico, donde permanecerá expuesta, en principio, hasta finales de mes.
La recepción oficial contó con la presencia del director del centro, Bibiano Manuel Montes, quien dio la bienvenida a la comitiva encabezada por el presidente de la asociación, Joaquín Nieto y los coordinadores del área de Educación, Rafael Carmona y Joaquín Gómez.
Joaquín Nieto y Bibiano Manuel Montes
Un recorrido por el corazón de la comunidad
Este proyecto no es nuevo en las calles del barrio. La Línea del Tiempo llega al centro de adultos tras un exitoso paso por la Velá de Bellavista, el IES Bellavista y el CEIP José Sebastián y Bandarán.
Tras su estancia en el Prada Rico, la muestra continuará su viaje hacia el CEIP Lora Tamayo, cumpliendo así el objetivo de la asociación de llevar la identidad y la memoria histórica de Bellavista a todos los rincones educativos de la zona.
Encuentro intergeneracional en marzo
Aunque la línea ya se puede visitar, el momento más esperado tendrá lugar en la segunda quincena de marzo (entre el 20 y el 30, en una fecha aún por confirmar por el centro). Será entonces cuando se organice una jornada de convivencia y presentación con el alumnado. Este evento promete ser especialmente enriquecedor debido al perfil del CEPER Prada Rico:»la presencia de personas mayores en el centro permitirá un intercambio de conocimientos bidireccional. No solo se presentará la historia documentada, sino que los propios alumnos podrán aportar sus vivencias personales, enriqueciendo la Línea del Tiempo con testimonios vivos», señala Joaquín Nieto..
Sobre la Línea del Tiempo
Esta iniciativa busca rescatar y poner en valor los hitos que han configurado la identidad de Bellavista. Es una herramienta pedagógica que permite a los vecinos, jóvenes y adultos, comprender el pasado de su entorno para proyectar mejor su futuro.