De entre los vecinos de vida interesante y que deben dejar rastro en nuestra historia está José Cintas Vaquero.
Para mí es como de la familia, pues era vecino de las casas del Cortijo de Cuarto. Pero para muchos, será desconocido.
Llegó a Bellavista en el año 1931 desde Córdoba y junto a sus padres se instalaron en la calle Caspe, junto a la familia Miura.
Dado que estaba allí la sede del Sindicato de Albañiles, fue secretario de este órgano hasta su desaparición.
En 1932 en la Directiva del Ateneo fue nombrado bibliotecario junto a D. Secundino Aparcero, que fue presidente.
En el 36 fue de los apresados y puesto en libertad de nuestros vecinos, pues aquí solo había amor por la libertad y la cultura y no había ningún tipo de movimiento armado.
Pasados los años, aparece en 1964 como bibliotecario de la Peña Bética en la que su hermano Rafael había estado entre los fundadores. Y es que aquellos vecinos que vivieron el Ateneo eran hombres y mujeres de profundas inquietudes sociales. Y su experiencia volvía a tener cauce para unir a la gente y crear pegamento social después de la ruptura de la Guerra y los duros años de la posguerra.
En 1981 comencé a tener con él relación más estrecha, pues tuve varios encuentros para obtener datos del sindicato y el Ateneo para mi investigación, en esas me habló del esperanto. Él hablaba y pertenecía a un grupo de esperantistas sevillanos.
Era hombre de ideales universales. De la necesidad de que el género humano se entendiera más allá de los conflictos. De la ética personal que te hace ser recto en la vida. De ese ideal del santo anarquista de Jerez de redención por la cultura de la gente sencilla.
El caso es que lo tomé como maestro. Y comencé las clases de esperanto. Ahí me fui defendiendo (hoy olvidado). Pero en esos años los educadores inquietos de Bellavista propusimos al inspector de zona hacer un seminario permanente de esperanto con nuestro querido Pepe Cintas.
Y así ocurrió en el Colegio Sebastián y Bandarán con la directora de la bata blanca y espíritu incansable Mariluz Paniagua. Realizamos el seminario como apertura a una lengua que miraba la hermandad del género humano.
Sirvan estas palabras como recuerdo de aquellos hombres que desde la paz y la concordia construyeron nuestro barrio siendo fieles a sus ideales.
J.Nieto. Centenario De Bellavista 1925-2025.

