Un acto conmemorativo en el Salón de Pepe Moreno reúne al líder e históricos líderes de la organización para recordar las mejoras logradas en el barrio y debatir sobre las necesidades actuales de Bellavista.
La Asociación Cultural Centenario de Bellavista celebró este miércoles 24 de junio un encuentro en homenaje a la antigua Coordinadora de Vecinos de Bellavista, entidad que durante más de una década coordinó las reivindicaciones locales ante las administraciones. El acto, desarrollado en el Salón de Pepe Moreno, sirvió tanto para revisar los avances urbanísticos conseguidos por este colectivo como para exponer las demandas pendientes en materia de servicios e infraestructuras para la barriada.
La apertura del evento corrió a cargo de Pedro Gonzalo, quien cedió la palabra a Joaquín Nieto, presidente del Centenario. Nieto destacó la relevancia de la Coordinadora en la historia reciente de Bellavista y el impacto de su labor desinteresada en la mejora de la calidad de vida de los residentes.
A continuación, se proyectó un documental explicativo que recogió minuciosamente los orígenes del movimiento vecinal, articulado inicialmente en los años noventa tras la supresión de semáforos en la antigua Nacional IV —lo que fracturó el barrio en dos mediante un muro de aislamiento—, y repasó cronológicamente la impresionante lista de victorias y avances logrados a lo largo de su existencia.
Una mesa redonda para la memoria histórica del barrio
El núcleo central del evento se desarrolló en torno a una mesa redonda de debate moderada y conducida por Joaquín Gonzalo. El encuentro propició el reencuentro de figuras clave del activismo local, contando con la participación destacada de Manuel Pena, quien fuera presidente de la Coordinadora, acompañado por antiguos integrantes de la junta de la organización. Asimismo, aportaron su valiosa perspectiva histórica Antonio Marín, líder vecinal imprescindible de la historia de Bellavista, y Luis Pizarro, concejal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Sevilla en aquella época. La mesa también contó con la intervención de Jesús Garrido, quien fuera secretario de la Coordinadora de Vecinos, Antonio Sánchez, presidente del AMPA del colegio Santa María en el año 2000 y Pilar Mira, miembro de la Coordinadora durante varios años y colaboradora en su revista Nuestro Barrio.

El debate actual: ¿Es necesaria la reactivación vecinal?
Sin embargo, el homenaje no se limitó a una mirada nostálgica al pasado. Cuando se abrió el turno de palabra al público, el acto se transformó en un foro de debate sobre el presente y el porvenir de la zona en el que varios asistentes expresaron su profunda preocupación por las problemáticas actuales que amenazan la calidad de vida en Bellavista.
Entre las quejas más repetidas y urgentes destacaron el impacto del masivo plan urbanístico de miles de viviendas programadas para los terrenos del Cortijo de Cuarto, así como la alarmante carencia crónica de servicios públicos esenciales. Los vecinos denunciaron con firmeza la falta de un centro de día público para los mayores y la necesidad de un centro de salud correctamente dimensionado y dotado de personal, capaz de responder de manera real al crecimiento demográfico actual de la población de Bellavista.
El broche de oro lo puso la entrega de una placa conmemorativa de agradecimiento. Juan Carlos Pérez Juidias, autor de la misma y en representación del Centenario de Bellavista, hizo entrega del obsequio a un emocionado Manuel Pena, sellando así el reconocimiento oficial de todo un barrio a una década que marcó un antes y un después en su historia urbana y social.

El legado incalculable de una década prodigiosa
La Coordinadora de Vecinos de Bellavista se convirtió durante su vigencia en una herramienta eficaz de fiscalización civil del barrio. Bajo su amparo y empuje se lograron desbloquear y encauzar problemas históricos de una complejidad mayúscula. Entre sus mayores hitos se recuerda la lucha por el desvío de la autovía que separaba Bellavista -germen que motivó el nacimiento de la organización-, la posterior conversión de la autovía en un bulevar, las complejas negociaciones por el soterramiento y seguridad del paso del tren, la delicada gestión y denuncia del amianto en los antiguos terrenos de la fábrica Uralita, la reurbanización de la Avenida de Jerez, la llegada del transporte público de TUSSAM o la consecución de un mercado de abastos digno entre una larga lista de mejoras infraestructurales.

