Centenario Bellavista

La epopeya de José Gil Barrero 1910-1991. De Bellavista a Brasil

Una historia de entrega y superación.

Fue detenido en 1940, a la edad de 30 años, su familia era gente de campo y él, en su pueblo de Valencia de las Torres, Badajoz, tuvo esta dedicación. Al mismo tiempo era directivo local del Partido socialista.

En su expediente le juzgan como resistente de la República (rebelión militar) y es condenado a muerte por Consejo de Guerra en Madrid, pero en un Tribunal de Almendralejo la pena es conmutada por 30 años de prisión con destierro, y después por 12 años y un día de prisión menor.

Así, llega a Sevilla en diciembre de 1942 a la Prisión Provincial  desde la Central del Puerto de Santa María. En enero de 1943 es trasladado a Dos Hermanas destinado a la Colonia Penitenciaria militarizada de Los Merinales, un campo de trabajos forzados con vigilancia y supervisión militar.  Dentro de las duras condiciones de vida que imponía este campo, José, que era hombre de apego a la lectura, consiguió estudiar y practicar la topografía. Cuenta la familia que cambiaba la comida que traía su esposa por libros de estudio. En cuanto pudo viajar a Madrid, obtuvo el título oficial de topógrafo, continuando vinculado a las Colonias profesionalmente hasta 1961, año en que se le concede la desvinculación de esta institución.

Como otras familias, la suya se aproximó a Bellavista, para estar cerca de él, donde residieron hasta 1962, teniendo como último domicilio la calle Roque Barcia n°34.

En 1958 el Ayuntamiento de Valencia de las Torres emite un certificado de buena conducta moral con anterioridad a 1936. Circunstancia que nos indica que era una persona de bien y un hombre cabal con unas ideas perseguidas después del levantamiento militar del 36. Y como veremos fue un hombre recto toda su vida.

Su valor social en Bellavista

En mayo de 1946 ya gozaba de  libertad definitiva, pero con trabajo y vínculo en la Colonia. Por ello hubo de permanecer en Bellavista hasta los años 60. En 1956 es integrante de una Comisión de Vecinos que se crea con personal adscrito al régimen, pero de carácter aperturista.

No fue el sólo, hubo otros miembros procedentes de la colonia, así se definían a los vecinos que se quedaban a vivir aquí en aquel tiempo. Esta comisión, que será estudiada en otro documento, hizo un gran trabajo por la mejora de las condiciones de vida del barrio. Y aunque nadie lo ha contado, los presos del canal estuvieron en ella. Por eso le dedicaremos atención especial, porque fue un avance socializador e integrador después de la penosa posguerra.

Cada uno aportaba o trabajaba según sus conocimientos. José Gil Barrero, fue el topógrafo.  Levantó el mapa topográfico de Bellavista. Con las cotas que permitiría la realización de alcantarillado y el desagüe por calles debidamente urbanizadas (hasta 1962 nada cambió en las condiciones urbanas).  Es probable que Benítez, que tenía un chalecito en la calle Principal, también colaborara en este trabajo y su hijo, que le acompañaba en las mediciones.

Este documento se presentó en el Registro Municipal de Sevilla en 1957 y continúa en el AMS, donde se puede consultar.

La dignidad de estos hombres es de una altura tal que en vez de aislarse de los problemas, y razones no les faltaban, aportan lo mejor que tienen en beneficio de sus vecinos. Un gesto de amor por su país por encima del trato que habían recibido.

La llamada de Brasil

Entre 1960 y 1980 el gobierno Brasileño abrió las puertas a la migración al país amazónico, con miras a colonizar la selva y expansionar la agricultura y la ganadería.

José, que estaba cansado de la presión continua, vigilancia  y registros, bajo la que vivían los vecinos afincados en el barrio procedentes del canal y máxime desde que establece el cuartel de la Guardia Civil, decide abandonar España.

Su esposa, Dolores Almena Mansilla, con la que contrajo matrimonio antes de ser apresado, había padecido la separación y las penurias que implicaba la reclusión, ante esta nueva perspectiva vital de horizontes abiertos y nueva vida social, se embarca con su marido y sus hijos en la aventura de un viaje que, aunque con incertidumbres, renovaría sus vidas.

En 1960 solicita y se le concede la limpieza de su certificado de penales para que no conste la sentencia a muerte y también limpió el de reclusión. Ya en 1961, como hemos dicho, obtiene la desvinculación de las Colonias.

Ahora está libre de trabas administrativas y penales para obtener el pasaporte y viajar allende los mares, a  Brasil.

No sabemos si compra u obtiene un trozo de selva para poner una granja. La familia transmite que compró. El caso es que en 1962 emigra a esas tierras amazónicas y se dirige al encuentro inevitable de su destino.

Contrata a un guía para acceder a la propiedad, pero antes de llegar, el guía se niega a seguir. No quiere continuar porque dice que esa tierra es de caníbales.  Así que tuvo que volver y se establece en Río de Janeiro.

Cuando inicia este periplo cuenta con 52 años, no era un joven aventurero. Nos parece más bien un hombre que busca reescribir su historia sin un pasado que le oprima.

En poco tiempo, con su saber y profesión, está trabajando en grandes obras de ingeniería civil.

Puentes, presas y túneles, como el de ITATIAIA. La vida por su valentía, tesón y actitud trabajadora le dio una nueva oportunidad.

Así vivió casi 40 años más, con los galones de un gran profesional y gozando de una amplia vida social. 

Al conocer que se había  inaugurado en la Plaza del Retiro el monumento a los presos del canal, José  viajó a España para ver a la familia y visitar el monumento. Pero después de esa emoción dice con cierto orgullo: llevarme a ver el canal. Lo visita con Alfonso Lago Madroñal, que le acerca a ver la obra hidráulica en la que trabajó aquellos años, ahora lejanos de su vida.

El homenaje a los presos se inauguró el 18 de marzo de 1988 por Alfonso Guerra, vicepresidente del Gobierno de España.

Al final de sus días quiso despedirse en Bellavista de este episodio trágico y de su familia, a la que no volvería a ver.

Después volvió a Brasil, tierra de acogida y sosiego para abandonar este mundo años después un 25 de julio de 1991.

Descanse en Paz.

J. Nieto Centenario de Bellavista 1925-2025.

(Agradezco a su hija Dolores Gil Almena y a su nieta Sandra Gil Madroñal toda la atención que nos han dispensado y la documentación facilitada. También a Pilar Lago Madroñal y Miguel Ángel Gaitán su ayuda para contar esta historia escrita en Bradford, Inglaterra 4/09/2025.)

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