Si tuviésemos la capacidad de entrar en la vivencia temporal y los condicionantes de cada época podríamos ser observadores de los verdaderos principios que movían a las personas y acontecimientos.
Hablar en 1934 de mujeres jóvenes y señoras que participan en un colectivo social en igualdad con los hombres, es más que una conquista social. En Bellavista hace casi 100 años en el Ateneo se produce este fermento humano que apuntaba a un desarrollo de potencialidades, oficios y lugar que la mujer apuntaba a ocupar en una época en que la cultura agrícola tenia roles muy definidos para las mujeres.
La plataforma directa fue la acción teatral. También la colaboración en la preparación de todos los acontecimientos y celebraciones por parte del Ateneo.
Podíamos definirlas como adelantadas a su tiempo.
Otro aspecto colaborativo era la atención a la infancia. En la que el Ateneo ponía especial interés.
Se celebraban funciones infantiles los primeros domingos de enero. Comida, juegos, teatro por y para niños. Otro día célebre entre los niños y niñas de la época era el Domingo de Piñata.
Bajo la presidencia de D. Secundino Aparcero se logró poner en marcha una escuela para niñas. Logro importante para una sociedad obrera en los años treinta. Y un aspecto que demostraba el avance que nuestro Ateneo Recreativo y Cultural tuvo en dotar de conocimiento en igualdad a niños y niñas.
La maestra de este aula femenina se llamaba Ester Camacho.
Y de estas mujeres pioneras también tenemos nombres:
-Antoñita Pozuelo
-Consuelo Dobla
-Isabel Díaz
-Carmen Jiménez
-Ángeles Pozuelo
-Ana Ramos
-Angelita Castro
-Conchita Cruz
-Antoñita Cerdán
-Lola Collantes de Terán.
Nombres que debían estar bordados en el corazón de las mujeres y hombres que hoy conforman nuestro barrio.
(Si reconoces a tu abuela o madre entre ellas comunícalo al Centenario)
J. Nieto Centenario de Bellavista 1925-2025.