Centenario Bellavista

La Comisión de Vecinos de 1952 y la primera demanda al Ayuntamiento de intervención municipal después de 1937

Trece años después del fin de la Guerra Civil y desde los cauces reglamentarios para el régimen, se solicita al Ayuntamiento de Sevilla las mejoras de habitabilidad necesarias para la dignidad de los habitantes del barrio.

La memoria presentada consta de cuatro folios más dos con los componentes y los firmantes.

Según consta en los Archivos Parroquiales el 1 de octubre de 1951 D. Marcial Bustillo Beato ya estaba designado para la Parroquia de Bellavista y ejerciendo sus labores diocesanas. Su toma de posesión como párroco sería más tarde, en 1957, pues como se dice, las cosas de palacio van despacio, y la curia del Arzobispado no era una excepción, pues había que crear territorialmente la demarcación parroquial y segregarla del Corpus Christi parroquia sur de Sevilla.

A la sombra del nuevo presbítero y el nuevo edificio parroquial funcionando, se constituye una comisión formada por 18 hombres y se pide el apoyo a otros 60 aproximadamente que ponen su nombre para sostener la demanda.

Hay razonamientos muy acertados para que se apruebe la parcelación heredada de Dos Hermanas, dado que en base a esto se cobraban los impuestos municipales. Al mismo tiempo se pide que acometan las obras de alcantarillado y pavimentación, lo que daría posibilidad a ampliar el parque de viviendas de la ciudad.

El transporte es el otro punto fuerte de la memoria. Enumera las penalidades de un servicio de autobuses en ínfimas condiciones y con horarios que no dan calidad al transporte de viajeros, haciéndole esperar en colas interminables y con hacinamiento de personas en el interior.

Alumbrado, mercado y limpieza, son los últimos puntos del escrito.

La lista de firmantes la encabeza el propio párroco y es de interés el análisis de la zona de pertenencia y las profesiones.

Entre los componentes de esta comisión hay industriales, ingenieros, personal de Diputación, médicos y un topógrafo del canal de los presos.

El resultado, que sepamos, sería echarlo a la papelera, pues con posterioridad D. Marcial hizo escrito para insistir en estos puntos.

En estas fechas Bellavista  había alcanzado la cifra de 6.685 habitantes, lo que empezaba a ser un núcleo de población importante sin atención municipal de ningún tipo.

Ese año nacieron en Bellavista 183 criaturas y murieron 36 personas.

Este crecimiento natural de la población se mantuvo durante 25 años lo que hizo a Bellavista duplicar su población de  manera propia, es decir, sin migrantes, lo que nos habla del barrio prácticamente constituido de 1925 a 1955. No obstante todavía tenía capacidad para absorber nuevos vecinos.

No se menciona el problema de falta de plazas escolares que vendría más tarde, a final de los 60 y principio de los 70, cuando la población infantil creció exponencialmente. Entre 1958 y 1967 en 10 años nacieron 2.961 infantes, lo que iba constituyendo el futuro problema de falta de plazas escolares.

Cuatro años después otra comisión haría una memoria exhaustiva con los mismos problemas agravados.

J. Nieto. Centenario de Bellavista 1925-2025.

 

 

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