Centenario Bellavista

Problemas de la barriada de Bellavista al llegar a 1937

No podemos abordar la problemática de hace 90 años como la mentalidad de 2025. Es evidente que, si las parcelas creadas en el plano se hubiesen cubierto por una sola unidad familiar, el problema del alcantarillado y la potabilidad de las aguas de los pozos no hubieran sido tan evidentes e infrahumanos para la Comisión de Vecinos de 1956-57. (Ver libro de Onofre Marín y la crónica de Diego Valle).

La reparcelación por parte de los propios habitantes y la construcción de patios de vecinos hizo que ese problema fuese desbordante en toda la barriada, especialmente centro y sur.

La planificación urbana fue inexistente, aunque la Junta Provincial de Sanidad de Sevilla no rechazó los proyectos que elevó el Ayuntamiento de Dos Hermanas en 1925.

Sin infraestructura básica, la problemática llegaría con el aumento de la población.

Pero en los primeros 20 años no se reveló como un problema acuciante, dado el inexistente tráfico rodado y la permeabilidad del terreno y su rápido drenaje.

El vecino compró por el «precio de la tierra y las facilidades de pago». En los años 1920 a 1930 Sevilla era una ciudad imposible y vivir en una zona saludable, de partida, era mejor opción que el hacinamiento insalubre de la capital. Además, pudiendo acceder a la propiedad.

¿Cuántos vecinos de Bellavista han comprado en Valero, Buenavista, Casquero o Merinales, con la misma problemática de entonces? Es decir, sin planificación urbanística. Si en el siglo XXI sucede, qué no iba a suceder en el primer tercio del XX.

Entre julio de 1932 y agosto de 1934 el periódico El Liberal dio espacio a publicar una crónica de Bellavista semanal. En esta crónica se reflejan los problemas y demandas de los primeros vecinos.

  1. Sanidad. Se dota de practicante, matrona y matadero al barrio. El problema que exponen es el ganado vacuno suelto por las zonas más pobladas. Así como algunos estercoleros, al no existir una retirada programada de la basura. Llegaríamos a los años 70 con el problema de las vaquerías y la suciedad.
  2. En cuanto al modelo urbano se prohibió instalar chozas o chabolas, al contrario que en Amate. Sobre todo después de que se destruyera ese núcleo chabolista, cuyo modelo pretendieron repetir aquí.
  3. Se pide mejor servicio de alumbrado y mejor distribución del existente.
  4. Se solicita servicio postal rural mediante recogida de firmas. Algo que tardaría en llegar.
  5. Se pide Policía de Mercado.  Que vigile precios y fiel contraste en las balanzas.
  6. Desde 1931 se solicita escuela municipal. Esta llegaría en 1936. Mientras, hubo actuación municipal, privada, religiosa y del Ateneo.
  7. Y como solución para mantener comunicación entre el barrio y el Ayuntamiento de Dos Hermanas se solicita una representación municipal (una tenencia de Alcaldía).

Como observamos, el vecindario agrupado en el Ateneo es consciente de sus necesidades y solicita de continuo solución para estos problemas. Un aprendizaje que pasa a la generación siguiente y se renueva ante las deterioradas condiciones de vida a las que evoluciona el territorio.

Aunque con un ambiente vecinal muy colaborativo y una convivencia grata en los inicios, conforme se acerca el 1936 se va rompiendo el clima de los vecinos fundadores.

Dos temas denuncian los ateneístas: el reparto de pan acercándose las elecciones y hacer disparos al aire antes de las funciones de teatro.

Estas actitudes pasaron a la dimensión de represalia en julio de 1936. Como ya hemos contado, este centro de emancipación cultural ardió impunemente. Y el silencio se impuso por la fuerza durante dos largas décadas.

J. Nieto Centenario de Bellavista 1925-2025

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